En Memoria de Argel Ochoa Pupo
Tuve el privilegio de conocer y atender a Argel desde el año 2020. A lo largo de esos años, llegué a apreciar profundamente a un hombre de gran honestidad, respeto y nobleza de carácter.
Argel fue un paciente ejemplar: siempre amable, agradecido y comprometido con su bienestar. Cada encuentro con él estaba marcado por la cordialidad, la confianza y el respeto mutuo. Su serenidad y su forma sencilla de ver la vida dejaban una impresión duradera en quienes tuvimos la fortuna de compartir tiempo con él.
La fotografía que acompaña estas palabras fue tomada durante la celebración de su cumpleaños número 84. Tuve el honor de obsequiarle el pastel que sostiene en sus manos. Hoy esa imagen representa mucho más que una celebración; refleja la dignidad, la humildad y la calidez humana que lo distinguieron durante toda su vida.
Como médico, uno conoce a muchos pacientes a lo largo de los años, pero solo unos pocos dejan una huella imborrable. Argel fue uno de ellos. Lo recordaré siempre con afecto, admiración y gratitud por la confianza que depositó en mí y por las enseñanzas que, con su ejemplo, dejó a quienes lo conocimos.
A su familia y seres queridos les expreso mis más sinceras condolencias. Que encuentren consuelo en los recuerdos compartidos, fortaleza en el amor que los unió y paz al saber que la vida de Argel tocó el corazón de muchas personas.
Con profundo respeto y cariño,
Dr. Pablo Lam
Humanitarian Medical Center
“Las personas verdaderamente buenas nunca se alejan por completo; permanecen para siempre en los recuerdos y en el corazón de quienes tuvieron el privilegio de conocerlas.”